El Bichon Maltes como mascota

bichon maltes

El maltes es una raza de perro adorable, que suele gustar mucho por su reducido tamaño y su pelaje blanco y suave. Aunque no nos engañemos, para conseguir que su pelo se mantenga así de bien debemos extremar sus cuidados.

Si ya tienes un perro de esta raza o estás pensando en acoger a uno, sigue leyendo este artículo en el que te enseñaremos cómo bañar a un bichon maltés. Verás que es muy fácil y puedes hacerlo en casa. Se recomienda bañarlo cada 3 o 4 semanas y cepillarlo a diario. ¿Te apuntas?

 

Antes de enseñarte pasos para bañarle déjame infórmate un poco mas sobre esta raza tan maravillosa.

El estándar del FCI del Bichon Maltés es de 3 a 4 kilos, los machos con 21 a25 cm y las hembras de 20 a23 cm de altura a la cruz. La longitud del tronco no debe ser superior al 1/3 de la cruz, por lo que son más largos que altos. El estándar del Bichon Maltés del FCI dicta muchos más porcentajes: longitud de la cabeza 6/11 y circunferencia del pecho 2/3 mayor de la altura de la cruz. Longitud del hocico es igual a 4/11  de la longitud de la cabeza, y la profundidad del hocico 20% menos que su longitud. La cola es aproximadamente el 60% de la altura de la cruz. Su pelaje es blanco, aceptándose otras variaciones de blanco (como el marfil pero no siendo deseables).

El estándar de la AKC del Bichon Maltés es mucho menos restrictivo. El estándar del Bichon Maltés del peso es de 1.81 (4 pounds) a 3.18 kilos (7 pounds), siendo deseable entre 1.8 y 2.7 kilos, de aspecto cuadrado (igual de largo que de alto, midiendo desde la cruz al nacimiento de la cola, y de hombro a glúteo). Son blancos puros, aunque admite variaciones del blanco en las orejas.

Cuando se diferencia entre «Linea europea y línea americana», es porque hacemos referencia al estándar de la asociación americana o la de la federación internacional.  La principal diferencia es el peso y la proporción de largura-anchura.

Ahora si

 

Debes tener:

Para bañar un bichon maltes de

  1. Empieza con un buen cepillado antes de bañar a tu bichón maltés. Elimina los nudos que puedas insistiendo en las partes más complicadas, siempre empezando a desenredar por las puntas. Si tiene muchos nudos, mejor que lo cepilles durante un par de días, antes de darle el baño, para poder lavarlo sin nudos y que así el jabón penetre mejor en pelaje y la piel.
  2. En realidad, cepillar a tu perro es importante para su salud, especialmente si es de pelo largo. Los perros mal peinados se ensucian con más facilidad y sueltan mayor cantidad de pelo. Asimismo, pueden padecer algunas enfermedades cutáneas si se descuida el cuidado de su pelaje y su piel. Además, con un cepillado diario los acaricias y relajas, por lo que mejorarás hasta el comportamiento de tu bichón maltés y vuestra relación.
  3. Antes de meter a tu perro en la bañera o ducha comprueba que el agua esté caliente pero sin pasarse de largo, es mejor que este tibia y como máximo a 27ºC. Además de ser más agradable, el agua caliente va mejor para limpiar la suciedad, dilata los poros y deja que la piel se limpie mejor. Con agua a una buena temperatura en vez de fría, tu perro estará más tranquilo y podrás proceder a limpiarlo tranquilamente.
  4. Comprueba que quede todo el pelo bien mojado. Insiste en la parte del lomo, donde hay más capas, pero sin olvidar la parte de debajo del cuello y la barriga. Una primera pasada de agua que empape bien todas las capas quitará buena parte de la suciedad.
  5. Aplícale el champú especial para perros. Puedes diluirlo en agua primero en tu propia mano o bien, usando un bol o recipiente pequeño para que haga más espuma.
  6. Esparce el jabón a lo largo de todo el cuerpo y frota en círculos. Si lo has hecho bien en el cepillado, esta parte será mucho más sencilla, ya que los nudos molestan a la hora de aplicar el jabón e impiden que se forme tanta espuma.
  7. Cualquier jabón específico para perros sirve, pero te recomendamos que uses un jabón de avena o de aloe vera porque tienen propiedades hidratantes, calmantes y son productos de origen natural.
  8. Cuando hayas aplicado el jabón, espera un par de minutos para que pueda absorberse el producto entre el pelo de tu perro. Enjuaga con abundante agua y tibia hasta que no quede nada de jabón, ya que si quedan residuos harán que la piel se irrite y le pique.
  9. Aplica una mascarilla especial para perros de pelo largo para fortalecer y aumentar la elasticidad del pelo de tu bichón maltés. La cabellera de los perros está muy castigada porque con sus juegos entre las plantas le enganchan cosas a diario. Los nudos tampoco ayudan mucho a mantener el pelo cuidado.

    Extiende la mascarilla por todo el pelo de tu perro. Asegúrate de que queda repartida de forma homogénea y abundante (aunque depende de las indicaciones del fabricante). Sigue las indicaciones del producto y espera los minutos que marque en la etiqueta. Normalmente suele dejarse el producto puesto unos 10 minutos para que haga efecto. Durante este tiempo, puedes irlo peinando para que el acondicionador se aplique bien. Pasado el tiempo de espera aclara en agua abundante.

  10.  

    Por último, saca a tu amigo peludo de la bañera y sécalo con una toalla o varias. Frota con suavidad todo su cuerpo, insistiendo en el lomo y sobre todo en las patas para que no ensucie toda la casa y así se seque antes que si lo dejamos que se seque al aire.

    Cuando esté bastante seco, o tu toalla no dé más de sí, déjala a un lado y vuelve a coger el cepillo. Peina bien el cabello de tu bichón maltés y luego utiliza un secador para un acabado impecable.

    Es posible que el secador de pelo lo ponga nervioso. Vigila que la temperatura del aire no sea muy alta y acaricia a tu perro mientras lo secas. Como las caricias son algo bueno, interpretará que no corre peligro aunque el secador sea algo extraño. Asimismo, te recomendamos que uses el secador a cierta distancia, suficiente para que le llegue el aire pero suficientemente lejos para no quemarle sin querer debido a la temperatura.

Comportamiento y educación

 El bichon maltiene muy buen carácter para convivir con otros animales de compañía, por su pequeño tamaño es el perro ideal para vivir en espacios pequeños, como pisos o apartamentos, sin dejar de ser un perro faldero por excelencia. También tiene su carácter con extraños, pero hasta que los reconoce. Es muy de sus dueños, sin dejar de ser un perro amable con quien le demuestra a su vez su amabilidad. Es muy inteligente, al que es muy fácil educar, pero como yo siempre digo, en la educación hay que ser firme, las pautas deben de ser coherentes y no porque sea pequeño sobreprotegerlo en exceso porque los perros sobreprotegidos llegan a sentirse los dueños de nuestra casa y de nosotros mismos, y esto nunca debemos consentirlo.

Hay que educarlo y haciéndole saber que él es el perro, un miembro más de nuestra familia, y como tal ocupa su espacio donde se le respeta y nosotros a cambio pedimos ese respeto, porque si no lo educamos bien nunca va a poder ser la compañía que buscamos ni podremos disfrutar de él como merece. Debe saber cómo comportarse en cada situación en la que pueda estar expuesto, como a quedarse solo cuando salimos de casa, a recibir visitas, etc. Hay que ser firme y cuando nuestro cachorro llega a casa no dejarle hacer cosas que después no le vamos a permitir, como subirse a los sofás, camas, mordisquear nuestra mano, etc. Si no, lo que haremos será confundirlo totalmente (ya que el cachorrito dulce y tierno que es hoy en poco tiempo tendrá que ser un adulto educado).

Desde que nuestro cachorro llega a casa por primera vez, hay que usar el «NO» siempre que haga algo que no queremos, él es muy inteligente e intentará buscarnos las vueltas para salirse con la suya, por eso yo siempre digo que no debemos dejarnos embaucar por esa carita de peluche que nos mira con ojitos tiernos.

El cachorro se debe acostumbrarse a quedarse solo, al principio unos pocos minutos (nos quedaremos esperando a ver su reacción en una habitación contigua), y que el vea que lo dejamos, pero volvemos. Así iremos aumentando el tiempo y, de esta manera, se irá acostumbrado y cuando sea adulto no sufrirá ansiedad por separación, cosa que muchos suelen padecer, y en ese histerismo que pueden llegar a alcanzar un estado muy perjudicial para ellos, al igual que para nosotros, que también lo sufriremos.

Nunca le dejaremos mordisquearnos las manos. Cuando haga esto debemos ofrecerle sus juguetes para que relacione el juego, si nos mordisquea las manos en un momento de despiste, lo mejor es realizar un pequeño quejido y el parará, ya que es así como lo hacía con sus hermanos para controlar la mordida y saber hasta dónde puede llegar sin lastimar. Toda la educación es por su bien y por el nuestro.